
Marcelo Hacklander, productor yerbatero misionero describió en contacto con Nord24, como “muy compleja” la situación que atraviesa el sector, a poco de finalizar la cosecha. Según explicó, durante esta campaña se registró una disminución tanto en los rendimientos como en la superficie cosechada, mientras que los valores de la materia prima se mantuvieron sin modificaciones.
Hacklander señaló que, al mismo tiempo, los costos fijos continuaron aumentando, lo que dificulta cada vez más la actividad de los pequeños y medianos productores. “Cada vez es más difícil llevar adelante la tarea”, sostuvo, y manifestó sus expectativas de que se produzcan cambios que permitan mejorar las condiciones del sector.
El productor también expresó su preocupación por las recientes modificaciones planteadas sobre el funcionamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Según su interpretación, una reducción de las facultades del organismo podría disminuir su protagonismo dentro de la cadena productiva y dejar en una situación de mayor vulnerabilidad a los pequeños y medianos productores.
En ese contexto, Hacklander advirtió sobre un posible proceso de concentración de las chacras en manos de grandes empresas si no se atiende la situación del sector. Consideró que, de continuar las actuales condiciones, los productores de menor escala podrían verse progresivamente desplazados de la actividad.
Finalmente, el productor comparó el escenario actual con el que atravesó la actividad yerbatera durante la década de 1990. “Es lamentable, pero es una situación igual o peor quizá que lo que vivimos los años 90”, afirmó al referirse a las dificultades que enfrentan actualmente los productores misioneros.

