
Isaac Solís, secretario adjunto de la Asociación de Obreros Textiles de Corrientes, aseguró en contacto con Nord 24 que el panorama del sector continúa siendo crítico y afirmó que la situación actual es incluso “peor que la de 2001”.
El dirigente sostuvo que la incertidumbre afecta tanto a los trabajadores como a las empresas y que, por el momento, no existen señales concretas de recuperación.
Solís explicó que la caída de la actividad impactó de lleno en la recaudación de la obra social del gremio, lo que dificulta el sostenimiento de las prestaciones. Además, indicó que las fábricas continúan operando en un contexto de fuertes restricciones económicas y negociaciones permanentes para afrontar el pago de salarios y otras obligaciones.
En ese sentido, señaló que una de las empresas del sector analiza un acuerdo para abonar el Sueldo Anual Complementario (SAC) en dos o tres cuotas, una alternativa que está siendo evaluada junto al sindicato con el objetivo de minimizar el impacto sobre los trabajadores. “Estamos todos en la misma, tanto las empresas como los obreros”, resumió.
El dirigente remarcó que la crisis no afecta únicamente a la industria textil, sino que alcanza a gran parte del sector productivo. También cuestionó que las cifras oficiales de inflación no reflejan la realidad cotidiana de los trabajadores, al considerar que el poder adquisitivo continúa deteriorándose frente al costo de vida.
Pese al complejo escenario, Solís manifestó su expectativa de que la economía logre una recuperación en los próximos meses. “Creemos que ya tocamos fondo y esperamos que en algún momento llegue el efecto rebote”, expresó, aunque reconoció que hoy predomina la incertidumbre sobre el futuro del empleo y las condiciones salariales del sector.
