
Eduardo Robinson, economista, fue consultado por Nord24 sobre el índice de pobreza informado por el INDEC y consideró que el incremento registrado constituye un dato “no alentador”, aunque señaló que no debería ser motivo de dramatización, debido a que Argentina atravesó períodos con niveles de pobreza aún más elevados.
Robinson vinculó el aumento de la pobreza con el comportamiento de la actividad económica durante la primera parte del año. En ese período, según explicó, se produjo un rebote de la inflación respecto del año anterior, impulsado principalmente por el incremento de algunos precios, entre ellos los servicios públicos y los combustibles.
El economista también señaló que la generación de empleo fue limitada, particularmente en sectores urbanos. Mencionó entre las actividades con dificultades a la construcción, el comercio y la industria, situación que, según su análisis, repercute sobre la masa salarial y el nivel de empleo.
Para Robinson, una eventual reversión de esta situación requiere profundizar la reducción de la inflación, recuperar el crédito, promover inversiones y generar puestos de trabajo, especialmente empleos de mayor calidad. No obstante, advirtió que se trata de un proceso que demanda tiempo, debido a los desequilibrios macroeconómicos acumulados durante años.
Finalmente, sostuvo que Argentina atraviesa una etapa de transición y planteó que recuperar una senda de crecimiento y desarrollo requiere avanzar hacia una economía más orientada a las exportaciones y con mayor inserción internacional. En ese contexto, consideró que el proceso no será sencillo y remarcó que sus efectos tienen un impacto concreto sobre las personas y las familias afectadas por la pobreza.

