El ingeniero José Sesma explicó en Radionord que las condiciones hidrológicas del río Paraná exigen mayores medidas de seguridad para los convoyes y reclamó la instalación de defensas fijas en el puente.
El ingeniero electroindustrial José Sesma analizó en diálogo con Radionord las condiciones de navegación de los grandes convoyes que circulan por el río Paraná y sostuvo que es necesario reforzar las medidas de seguridad en la zona del puente. En ese sentido, planteó que, debido al incremento de la carga transportada y al comportamiento dinámico de las embarcaciones, deberían instalarse defensas fijas. “Hace 30 años que estamos esperando que se hizo el llamado para esto”, afirmó al referirse a la necesidad de avanzar con este tipo de obras.
Sesma también marcó diferencias entre las condiciones de navegación del río Paraguay y las del Paraná. Según explicó, el caudal del Paraguay ronda los 4.300 a 4.500 metros cúbicos por segundo, mientras que el Paraná actualmente se encuentra en valores cercanos a los 19.000 o 20.000 metros cúbicos por segundo, por encima de su nivel habitual. El especialista sostuvo que esta diferencia implica una mayor velocidad de la corriente y, por lo tanto, mayores dificultades para maniobrar convoyes de grandes dimensiones.
Respecto de las características de los convoyes, explicó que Prefectura establece actualmente un límite de 50 metros de manga y 180 metros de eslora, aunque remarcó que la seguridad no depende únicamente de las dimensiones. “No es fijo el estándar de la disposición del convoy”, señaló, y explicó que también deben considerarse la altura del río, el caudal y la potencia del remolcador. En ese contexto, indicó que la velocidad de la corriente puede generar efectos sobre el conjunto de embarcaciones y reducir considerablemente el margen de maniobra, especialmente en determinadas condiciones de navegación.
Sesma respaldó la necesidad de desarmar los convoyes antes de atravesar determinados sectores y volver a armarlos posteriormente, una práctica que había sido cuestionada públicamente. “No es un currito, es una medida lógica de seguridad”, sostuvo durante la entrevista. El ingeniero advirtió además que las condiciones actuales del Paraná requieren máxima precaución y señaló que, según las nuevas restricciones mencionadas durante la entrevista, los convoyes deberán reducir su tamaño y no podrán trasladar más de cuatro barcazas en determinadas circunstancias.

