Emilio Hidalgo, médico psiquiatra (M.P.3082) explicó a Nord24 que el final de una Copa del Mundo puede generar sensaciones de tristeza o vacío debido a cambios en las emociones, las rutinas y el sentido de pertenencia que despierta el evento. 

Hidalgo analizó el impacto emocional que genera una Copa del Mundo y explicó por qué muchas personas experimentan una sensación de vacío cuando el torneo llega a su fin. Según señaló, durante el Mundial cambian las rutinas, las conversaciones y los horarios, mientras el cerebro atraviesa un estado de alta estimulación asociado a emociones intensas y al sentimiento de pertenencia. 

El especialista indicó a Nord24 que, durante la competencia, el organismo recibe una recompensa constante a través de cada partido, gol o triunfo, lo que incrementa la liberación de sustancias vinculadas al bienestar, como la dopamina y la adrenalina. Sin embargo, una vez concluido el certamen, ese estímulo desaparece de forma repentina y la vuelta a la vida cotidiana puede percibirse como menos gratificante. 

Hidalgo también remarcó que el Mundial fortalece una identidad colectiva que une a personas con intereses diversos en torno a un mismo objetivo. Esa experiencia compartida, sostuvo, genera vínculos, conversaciones y emociones comunes que, al desaparecer, pueden provocar una sensación de desconexión social. 

Por último, el psiquiatra afirmó que para muchas personas el torneo representa una pausa frente a las preocupaciones económicas, laborales o familiares. Cuando el Mundial termina, esos problemas vuelven a ocupar el centro de la escena. En ese sentido, consideró que la experiencia demuestra la importancia de los rituales colectivos y de la necesidad humana de compartir emociones y sentirse parte de una comunidad.