El defensor, que regresó al club tras finalizar su contrato con Benfica y acaba de disputar la final del Mundial con la Selección Argentina, renunció al descanso que tenía disponible para sumarse inmediatamente al plantel de cara al debut en el Torneo Clausura.

River comenzó con el pie izquierdo el segundo semestre. La inesperada eliminación frente a Aldosivi en la Copa Argentina generó un clima de tensión puertas adentro y obligó al equipo a cambiar rápidamente el foco hacia el Torneo Clausura.

En medio de ese escenario de urgencias, Nicolás Otamendi dio su primera muestra de liderazgo incluso antes de debutar oficialmente: renunció al descanso que tenía disponible tras disputar la final del Mundial con la Selección Argentina y se puso a disposición de Eduardo Coudet pensando en el compromiso del próximo sábado.

El defensor, que había firmado como jugador libre antes de viajar a Estados Unidos para disputar el Mundial con la Albiceleste, se comunicó con el cuerpo técnico apenas terminó su participación en la Copa del Mundo y les hizo saber que ya está disponible para incorporarse al plantel. Otamendi tenía la posibilidad de tomarse algunos días de descanso después del enorme desgaste físico que implicó el Mundial, donde disputó la final frente a España al ingresar por Lisandro Martínez sobre el cierre del primer tiempo. Además, el encuentro se extendió hasta el alargue, lo que incrementó aún más la carga de minutos.

Sin embargo, el experimentado zaguero prefirió resignar esas vacaciones y ponerse inmediatamente a disposición de Coudet pensando en el debut por el Torneo Clausura, que será el próximo sábado frente a Barracas Central. De todas maneras, su presencia desde el arranque dependerá exclusivamente de la evaluación que haga el entrenador. El gesto también representa una primera muestra de liderazgo en su regreso al club. En un momento delicado, con River golpeado tras la inesperada eliminación en la Copa Argentina, Otamendi eligió priorizar la necesidad del equipo antes que el descanso.