El docente Facundo Constatino Feu señaló a Nord24 que el sistema educativo dejó de exigir aprendizaje y hoy estigmatiza a quienes lo hacen.
El sistema educativo en todos sus niveles —inicial, primaria, secundaria y superior— está visto como un tabú o algo innecesario, y la culpa es de una matriz que lleva años sin exigir rendimiento académico. En declaraciones a Nord24, el docente Facundo Constatino Feu fue contundente: «Se naturalizó que no se exija o que no se tienda a la calidad educativa y hoy cuando nos encontramos con docentes, profesoras, profesores que exigen que los estudiantes demuestren conocimiento, demuestren comprensión, aprendizaje, se los tilda de como algo negativo, se los estigmatizan incluso muchas veces».
Constatino Feu fue más allá y señaló las consecuencias de esa desvalorización: «Si no vayamos a las noticias donde muchos docentes son agredidos incluso por los familiares de los estudiantes». Un escenario en el que pedir esfuerzo y comprensión se convirtió en una actitud reprobable, cuando precisamente debería ser el eje del proceso de enseñanza. El problema de fondo, explicó, es una cultura institucional que renunció a la exigencia como herramienta de mejora.
Sin embargo, el docente aclaró que volver a exigir no puede ser una medida aislada: «Yo creo que hay que volver a exigir, pero este volver a exigir tiene que ser correlativo a clases de calidad, es decir, a un docente que sabe enseñar, que enseña lo suficientemente como para que el sujeto comprenda y pueda ser exigido al momento de una evaluación». Reconoció que la evaluación genera tensión y estrés, pero remarcó que es necesaria dentro de un sistema que demanda calificaciones. Su propuesta es clara: exigencia sí, pero acompañada de enseñanza de calidad que permita a los estudiantes estar a la altura de lo que se les pide.

