
Las bajas temperaturas incrementan las consultas por problemas cardiovasculares y obligan a reforzar los cuidados, especialmente entre quienes padecen hipertensión, diabetes, obesidad o enfermedades cardíacas. Así lo advirtió a Nord24 el médico cardiólogo Alejandro Amarilla (M.P. 2683), quien explicó que durante las olas de frío el organismo responde con una vasoconstricción que eleva la presión arterial y aumenta el esfuerzo que debe realizar el corazón para bombear sangre.
El especialista señaló que el frío provoca un estrechamiento de las arterias y, en algunos casos, también puede incrementar la viscosidad de la sangre, una combinación de factores que favorece las descompensaciones cardiovasculares. “El corazón tiene que trabajar con más fuerza para mantener el mismo flujo sanguíneo hacia el resto del organismo”, explicó.
Amarilla advirtió que muchos pacientes controlados durante gran parte del año pueden necesitar ajustes en su tratamiento cuando llegan las bajas temperaturas. En ese sentido, recomendó controlar periódicamente la presión arterial y consultar al médico si se registran valores elevados, ya que en algunos casos puede ser necesario modificar la medicación de manera temporal mientras dure la ola de frío.
El cardiólogo también alertó sobre otros factores que incrementan el riesgo durante el invierno, como el sedentarismo, la disminución de la actividad física y una alimentación más calórica, con mayor consumo de sodio y menor ingesta de frutas y verduras. Según indicó, estos hábitos pueden potenciar la sobrecarga del sistema cardiovascular.
Finalmente, el profesional insistió en que la prevención es fundamental y recordó que, al igual que ocurre con la ropa que se adapta a cada estación, los tratamientos para controlar la presión arterial también pueden requerir modificaciones según la época del año. Por ello, recomendó no automedicarse y acudir al médico ante cualquier cambio en el estado de salud.
