El economista Miguel Ponce afirmó que los alimentos volvieron a aumentar durante las primeras semanas de julio por el impacto de los combustibles y factores climáticos.
El economista Miguel Ponce analizó la evolución de la inflación en Argentina y aseguró, en declaraciones a Radionord, que si bien el índice continúa mostrando una desaceleración, la mejora todavía no se refleja en el bolsillo de los consumidores. “A la gente le da lo mismo que la inflación sea de 2% o de 1,9%; eso no cambia si llega o no a fin de mes”, sostuvo.
Ponce destacó que durante junio los alimentos aumentaron por debajo del índice general, aunque advirtió que en las primeras semanas de julio los precios volvieron a acelerarse. Según explicó, el incremento responde a factores climáticos, una menor oferta de productos y el impacto del aumento de los combustibles.
El especialista señaló que la suba de la nafta, el incremento del transporte y el mayor costo de los fletes comenzaron a trasladarse nuevamente a los precios. Como ejemplo, mencionó el aumento registrado en productos frescos, como el tomate, tras las heladas de las últimas semanas.
Sobre las perspectivas, Ponce descartó que la inflación pueda acercarse a cero en agosto y estimó que difícilmente baje del 1,7%. Además, recordó que la meta anual prevista en el Presupuesto ya fue superada en el primer semestre, por lo que consideró complejo cumplir con las proyecciones oficiales.
