Ditmar Kurtz, ingeniero agrónomo del INTA, detalló en diálogo con Nord24 cuáles son las regiones de la provincia que presentan mayor vulnerabilidad frente a eventuales excesos hídricos.

Desde el INTA advirtieron que el impacto del fenómeno climático dependerá de la cantidad de lluvias, aunque identificaron las regiones de la provincia con mayor probabilidad de sufrir anegamientos. 

Entre las áreas de mayor riesgo, el especialista mencionó la región de los Malezales, ubicada al este de los Esteros del Iberá y que comprende sectores de los departamentos Santo Tomé, San Martín, Paso de los Libres y el norte de Mercedes. Allí predominan la actividad ganadera, forestal y, en menor medida, la producción arrocera, todas susceptibles a sufrir complicaciones si las lluvias son intensas. 

Kurtz también señaló como zonas críticas los valles aluviales del río Corriente, donde desemboca el macrosistema Iberá, además de las localidades de Esquina y Goya, caracterizadas por su escasa altitud, la presencia de numerosas lagunas y napas cercanas a la superficie. A estas áreas se suma el norte y noroeste provincial, donde abundan esteros y bañados que incrementan el riesgo de inundaciones. 

El técnico del INTA remarcó además la importancia de monitorear la evolución de los ríos Paraná y Uruguay. Explicó que el río Uruguay responde con rapidez a las lluvias registradas en el sur de Brasil, mientras que el Paraná, por contar con una cuenca más extensa, brinda un mayor margen de tiempo para que los productores puedan adoptar medidas preventivas, como el traslado de hacienda en zonas de islas.