
Germán Romero, director del Instituto de Estadísticas de Tendencias Sociales y Económicas, explicó a Nord24 que la desaceleración de la inflación no se traduce en una mejora del bolsillo y alertó sobre el crecimiento de las deudas para cubrir necesidades básicas.
Romero, advirtió que el 91% de las familias argentinas continúa endeudado para afrontar sus gastos cotidianos, pese a la desaceleración de la inflación registrada en los últimos meses. En diálogo con Nord24, explicó que la reducción del índice inflacionario no refleja la situación real de los hogares debido al aumento de los costos esenciales.
El especialista señaló que la inflación medida por el instituto volvió a ubicarse por debajo del 2%, con un registro de 1,87%, lo que representa el tercer mes consecutivo de desaceleración. Sin embargo, aclaró que “el bolsillo de la gente lo siente más” por una reconfiguración de los gastos familiares, marcada por mayores pagos de tarifas, impuestos y servicios que perdieron subsidios.
Romero sostuvo que, aunque la inflación actual pueda parecer baja, continúa siendo elevada al analizar el acumulado anual, que alcanza el 33,1%, y supera en muchos casos la evolución de los ingresos familiares. En ese contexto, afirmó que las familias recurren al endeudamiento no solo para cubrir servicios, sino también para acceder a alimentos y gastos básicos.
Según el relevamiento del instituto, el 91% de los hogares continuará endeudado y la situación se profundiza porque muchas familias pasaron de tener una deuda a acumular dos o tres compromisos financieros. Además, indicó que algunos consumidores dejaron de pagar regularmente sus obligaciones y comenzaron a quedar en situación de morosidad frente a bancos y tarjetas de crédito.
El informe también reveló que el 38,4% de las familias que financiaron alimentos lo hizo mediante tarjetas de crédito, aunque Romero explicó que la caída en su utilización no responde a una mejora económica, sino al agotamiento del sistema de financiamiento. En paralelo, un 39,5% recurrió a la compra “al fiado” en comercios de cercanía como una alternativa ante la falta de acceso al crédito formal.
