La joven comparsera de 18 años y su mamá, Laura Espinoza, visitaron Radionord para contar la historia detrás de la campaña que Luz inició para reunir el dinero necesario para su traje. La publicación generó repercusión y críticas en las redes, pero también permitió conocer una historia atravesada por el trabajo, el estudio y una pasión por el carnaval que viene desde la infancia.
Para algunos puede ser solamente un traje. Para Luz Zárate representa mucho más: meses de ensayos, amigos, pertenencia, pasión y la posibilidad de volver a sentir esa particular felicidad que encuentra cada verano cuando Ará Berá pisa el corsódromo.
Tiene 18 años y quiere participar por tercera vez del Carnaval de Corrientes. Pero este año la situación económica de su familia complicó sus planes. Por eso tomó una decisión que terminó generando una inesperada repercusión: publicó un flyer en las redes sociales y abrió una colecta a través de Mercado Pago para intentar reunir el dinero necesario para afrontar el costo de su traje.
Luz llegó junto a su mamá, Laura Espinoza, a los estudios de RadioNord para explicar por qué decidió pedir colaboración y responder también a las críticas que aparecieron después de que su publicación se viralizara.
“Este año viene siendo bastante complicado y mi objetivo es entrar porque es lo que más me encanta”, contó la joven. La colecta, explicó, apareció como una alternativa paralela a todas las actividades que realiza habitualmente para conseguir por sus propios medios el dinero del carnaval.
Porque detrás del pedido hay una historia que excede ampliamente aquel flyer.
Trabajar para llegar al carnaval
Luz aseguró que desde que comenzó a participar de Ará Berá buscó diferentes maneras de financiar sus trajes.
Aprendió diseño gráfico por su cuenta, realiza distintos trabajos, tiene emprendimientos y hasta sale a vender comidas en la Costanera junto a su familia. Además estudia inglés, comenzó su formación como modelo y continúa cursando sus estudios secundarios.
“No es que saco las cosas de arriba. Siempre busqué la manera de juntar con mi trabajo individual”, explicó.
Este año, sin embargo, apareció un problema adicional: se rompió la máquina de coser con la que trabaja la familia.
Laura recordó que ese inconveniente terminó siendo el desencadenante del pedido de ayuda. Ante la incertidumbre sobre cómo continuar generando ingresos, Luz planteó la posibilidad de publicar la campaña.
“Cuando vimos que tuvo mucha repercusión, ella me preguntó: ‘¿Qué hago, lo elimino?’. Pero cuando quiso eliminarlo ya se había hecho viral”, relató su mamá.
Con la viralización llegaron también los cuestionamientos. Algunos usuarios consideraron que pedir colaboración para pagar un traje de carnaval constituía una causa superficial frente a otras necesidades.
Luz respondió a esas críticas con una definición clara: “Causas hay muchas y el problema no son las causas, sino las personas que aportan a las causas. Capaz hay cosas más importantes, pero eso no le quita validez a otras causas”, sostuvo.
Una elección: el carnaval antes que el viaje de egresados
La dimensión que tiene Ará Berá en la vida de la joven quedó reflejada en otra decisión.
Este año también es el de su egreso escolar. Sin embargo, ante la imposibilidad de afrontar todos los gastos, Luz decidió priorizar el carnaval sobre otras experiencias tradicionales de esa etapa, como el viaje, la recepción y hasta el buzo de egresados.
“Si me ponen en una mesa el buzo de egresados, el viaje y la recepción, prefiero toda la vida la comparsa porque es algo que disfruto muchísimo más”, aseguró.
Laura acompañó la decisión, aunque destacó especialmente el compromiso de su hija con el estudio. Durante la entrevista llevó incluso el boletín de calificaciones de Luz, con notas sobresalientes, como una manera de mostrar que detrás de su pasión carnavalera también existe esfuerzo y responsabilidad cotidiana.
“Ella trabaja incansablemente, no tiene un parate. Si lo va a conseguir, lo consigue. Trabaja mucho y se esmera demasiado”, expresó.
“El carnaval es familia, unión y amigos”
La relación de Luz con el carnaval comenzó mucho antes de ponerse por primera vez un traje de comparsera.
Recordó que desde niña asistía a los carnavales barriales y que, cuando aparecían las grandes comparsas, sentía una atracción particular por Ará Berá.
“Cuando sonaba el silbato, la tribuna se alzaba, la gente empezaba a gritar y aparecía la comisión de frente. Siempre sentí una conexión especial con Ará Berá”, recordó.
Aquella fascinación terminó convirtiéndose en participación. Los últimos dos años pudo integrar la comparsa y ahora intenta conseguir su tercera temporada consecutiva.
Pero cuando le preguntaron qué significa realmente el carnaval, Luz fue mucho más allá de la competencia.
“El carnaval es familia, es unión, son amigos. Pasa mucho más allá de entrar a una avenida, pasar y listo. Es todo el esfuerzo, la pasión y la energía”, explicó.
Para ella, los meses de preparación también funcionan como un refugio frente a los problemas cotidianos: “El carnaval te reconforta. Es como una escapatoria de toda esa realidad y sos feliz en esos meses de ensayo, amigos, conversaciones y preparación”.
Una pasión heredada
Laura conoce perfectamente esa sensación.
La historia carnavalera de la familia comenzó una generación antes: la abuela de Luz fue bailarina y, según recordó Laura, todavía participaba del carnaval cuando estaba embarazada de ella.
Ahora es Laura quien acompaña a su hija desde afuera.
“Para mí el carnaval es vida. Durante estos dos años que ella ingresó fui la persona más feliz junto con ella. Creo que me olvidé de todos los problemas durante ese proceso”, confesó emocionada.
La madre resumió el lugar que ocupa en esta historia con una imagen sencilla: Luz camina adelante y su familia detrás, acompañándola.
“Los sueños se persiguen. Nosotros tenemos asumido que Luz es lucha y constancia todos los días. Ella va por delante y nosotros la seguimos, siempre al pie del cañón”, expresó.
La campaña continúa
Por el momento, Luz todavía no logró reunir el dinero que necesita y continúa buscando alternativas. Incluso dejó en claro que su pedido no se limita a recibir aportes económicos: también está dispuesta a trabajar para conseguir su objetivo.
“Si puede ser mediante trabajo y a cambio de ese trabajo consigo recolectar el dinero, también. Tengo diferentes ocupaciones, soy multirrubro y me adapto”, señaló.
Mientras espera conocer qué grupo podrá integrar en Ará Berá durante la próxima edición, mantiene intacta una certeza: quiere volver a bailar.
Quienes deseen colaborar con la campaña pueden hacerlo a través del alias de Mercado Pago arabera.27, informado por Luz durante la entrevista.
Detrás de ese alias hay una joven de 18 años que decidió exponer públicamente un sueño y también aceptar las críticas que eso pudiera generar.
Para Luz, la explicación es bastante más sencilla que toda la polémica que se produjo alrededor de su publicación: quiere volver a ponerse el traje, encontrarse con su comparsa y bailar una vez más en el Carnaval de Corrientes.

