El conjunto chamamecero pasó por los estudios de Radionord y anticipó el concierto aniversario que brindará este sábado en el Teatro Oficial Juan de Vera. Con 28 años de camino, el grupo integrado por Hugo Scofano, Diego Flores, Agustín Monzón y Julian Scofano, prepara una noche que recorrerá su historia, pero que también mostrará la nueva etapa creativa de una formación que reivindica al chamamé como una música viva.

Veintiocho años pueden ser una excusa perfecta para mirar hacia atrás. Para Amandayé, sin embargo, el aniversario parece funcionar exactamente al revés: como un impulso para seguir creando.

El conjunto, cuyo nombre significa “lo que dice la lluvia”, visitó Radionord para anticipar el recital que ofrecerá este sábado en el Teatro Oficial Juan de Vera, donde celebrará casi tres décadas de música con canciones que marcaron su recorrido y también con parte del nuevo material que viene trabajando.

“Lo importante es que pase el tiempo, que no se quede, y seguir tan vigentes con todas las cuestiones de la vida, las lindas y las no tan lindas”, expresó Hugo, uno de los históricos referentes del grupo, durante la charla.

En esa continuidad aparece una de las claves de Amandayé: conservar una identidad sin convertirla en una pieza de museo. Hugo se definió como una suerte de “custodio” de aquella manera de entender y expresar el chamamé con la que nació el conjunto, pero dejó en claro que las nuevas generaciones tienen participación plena en la construcción musical.

“Todos tienen voz y voto. Siempre nos gustó manejarnos así. Más que decir ‘esto se hace así’, es mostrar”, explicó. Esa convivencia entre experiencia y juventud permitió, además, recuperar composiciones que habían quedado guardadas y comenzar a trabajar sobre nuevas canciones.

Precisamente, el concierto aniversario tendrá esa doble dimensión. No será únicamente una recorrida por los temas conocidos de Amandayé, sino también una ventana hacia lo que viene.

“Una de las cosas que vamos a mostrar en nuestros 28 años es esa parte nueva que se está trabajando”, adelantaron en RadioNord.

Un legado que se transmite

Los integrantes más jóvenes del conjunto también hablaron sobre lo que representa compartir escenario y proyecto con músicos que forman parte de la historia del grupo.

“Para nosotros es un placer enorme y también un regalo de la vida la oportunidad que nos brinda Hugo”, señalaron durante la entrevista. Agustín recordó que comenzó a compartir música desde muy chico con Hugo y también con Pedro, y definió ese recorrido como “un aprendizaje enorme”.

Ese intercambio generacional es uno de los motores de la actual formación. Amandayé busca preservar su sonoridad y su esencia, pero permitiendo que cada músico incorpore su propia impronta.

Y allí aparece también una definición sobre el presente del chamamé.

Para Hugo, el reconocimiento de la UNESCO al chamamé como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad no puede convertirse simplemente en una medalla para exhibir.

“No hay que colgarse la medallita y quedarse con eso”, sostuvo. “Así como se demostró que el chamamé era una parte viva de la sociedad y de un territorio, eso hay que elaborarlo, abonarlo y seguir aportando. No quedarnos con lo que ya se hizo”.

La frase sintetiza buena parte del espíritu con el que Amandayé llegará al Vera: celebrar la historia sin quedar atrapado en ella.

“El músico elige esta profesión porque tiene cosas que decir”, afirmó Hugo, convencido de que la nueva formación todavía tiene mucho para sumar. “No podemos estancarnos en cosas que ya se hicieron. Van a aparecer cosas muy buenas porque están muy bien formados musicalmente. Amandayé va a aportar otra vez otro granito a nuestro cancionero”.

El Vera, un escenario atravesado por recuerdos

La elección del Teatro Vera para los 28 años tampoco es casual.

El escenario correntino atraviesa buena parte de la historia personal y artística de Hugo, quien recordó en RadioNord que comenzó a estudiar música cuando tenía apenas 10 años en una academia municipal ubicada frente al coliseo. A fin de cada año, los alumnos realizaban allí sus presentaciones ante familiares.

Desde entonces, calcula haber pisado el escenario del Vera más de 50 veces.

Entre tantos recuerdos aparece uno especialmente ligado a Amandayé: el conjunto fue convocado para interpretar el jingle oficial realizado con motivo de los 100 años del teatro, con letra de Norberto Lichinski y música de “Toyi” Rodríguez.

“Fue un gran honor para nosotros haber sido la música de la propaganda de los 100 años”, recordó.

Pero el Vera también guarda capítulos anteriores de su vida. Allí estuvo ligado al movimiento Canción Nueva y desde ese mismo escenario comenzaron historias que luego lo llevarían incluso a competencias nacionales de folklore y tango.

La conversación derivó inevitablemente en nombres fundamentales de la difusión de la música popular argentina. Entre ellos, Hugo recordó especialmente a Juan Carlos Cozarinsky y al periodista y conductor Marcelo Simón, a quien evocó como un profundo conocedor del folklore y un gran difusor de Amandayé. Incluso recordó una presentación del conjunto en Cosquín que Simón decidió realizar personalmente y cuyo registro todavía puede encontrarse en YouTube.

Una noche para celebrar y mirar hacia adelante

Este sábado, todas esas historias volverán de algún modo al escenario.

Amandayé se presentará desde las 21.30 en el Teatro Oficial Juan de Vera, dentro del ciclo Latidos del Chamamé, para celebrar sus 28 años de trayectoria.

Las entradas tienen un valor general de 20.000 pesos para cualquier ubicación del teatro. Las plateas y palcos bajos adquiridos anticipadamente serán numerados, mientras que el resto de las ubicaciones se ocuparán por orden de llegada. También se informó durante la entrevista sobre la posibilidad de acceder a financiación con tarjeta del Banco de Corrientes.

Será una noche para reencontrarse con canciones que acompañaron casi tres décadas, pero también para descubrir hacia dónde quiere caminar Amandayé.

Porque después de 28 años, el grupo no parece demasiado interesado en convertirse en un homenaje a sí mismo. Prefiere seguir haciendo aquello que estuvo en su origen: crear canciones, sumar nuevas voces y dejar que el chamamé continúe diciendo cosas nuevas.

Como la lluvia.