El abogado Matías Aquino Viudez, en declaraciones a Nord24, advirtió que el abigeato en Corrientes ya es un delito organizado con faenas clandestinas y venta ilegal de carne.
El abigeato en Corrientes ya no es el ilícito aislado de un cuatrero que roba una vaca durante la noche, sino una actividad delictiva organizada con cadena criminal completa. Así lo advirtió el abogado Matías Aquino Viudez en declaraciones a Nord24, quien detalló que el delito incluye a quien aporta información, quien ingresa al campo, quien faena, quien transporta y quien comercializa la carne. “El abigeato ya no puede ser presentado como la historia antigua de un cuatrero que roba una vaca durante la noche”, afirmó el letrado.
Desde la óptica legal, el Código Penal argentino tipifica el abigeato como delito autónomo con penas de dos a seis años, pudiendo configurarse con la sustracción de una sola cabeza de ganado. Si concurrieren agravantes como alteración de marcas, participación de tres o más personas o empleo de violencia, la pena puede alcanzar los diez años de prisión.
El impacto, sin embargo, trasciende el patrimonio del productor rural. Aquino Viudez alertó que el delito expulsa familias del campo y puede colocar carne sin control sanitario en la mesa de los ciudadanos correntinos. “Considero que la justicia debe investigar toda la cadena, no solamente al que corta el alambrado, sino también al que falsifica la guía, al que presta el vehículo, al que faena clandestinamente, al que compra la carne y la introduce en el mercado”, expresó. Y añadió: “Cuando el Estado pierde la trazabilidad del ganado, no solamente pierde control sobre un animal, pierde seguridad, pierde producción, pierde salud pública”. Finalmente, remarcó que “el abigeato comienza en la oscuridad del campo, pero su negocio termina muchas veces detrás de un mostrador y ahí también debe llegar la justicia”, recordando que “robar ganado es robar años de trabajo en una sola noche”.
